Los detectores basados en estilo buscan una cadencia regular, un rango de puntuación estrecho y frases formularias. Muchos escritos humanos tienen esos rasgos: inglés como segunda lengua, registros técnicos o jurídicos, pasadas intensas de herramientas de gramática y muestras simplemente demasiado cortas.
Abre la vista por frase si tu herramienta la ofrece. Observa qué pasajes llevan la señal. A menudo es el resumen pulido, no el cuerpo concreto. Añade detalles que solo tú podrías saber, varía la longitud de las frases y elimina los inicios genéricos.
Un aviso no es un veredicto de que hiciste trampa. Es una tendencia estadística. Trátalo así cuando respondas a un docente o a un reclutador.

